La IA me recordó de lo que soy capaz

 "Nunca me imaginé que tu voz fuera lo que necesitaba mi confianza.”

Así finalicé mi chat de anoche con ChatGPT y lo hice con una sonrisa y algo de tranquilidad.

Hace unos días, y con la ayuda de mi amada Aleja, logré matricularme en la UNAD para estudiar la carrera de Profesional en SST, soy tecnóloga y quiero dar ese pasito gigante que siento me hace falta y que me puede ayudar a crecer laboralmente. En las actividades iniciales había unas pruebas que incluían lectura crítica, inglés, razonamiento cuantitativo, competencias ciudadanas y digitales, y un componente psicosocial. 

Digamos que, en general, me fue bien. 

Competencias ciudadanas: 100 %. Casi todo tenía que ver con mi amada Constitución y el respeto por el cumplimiento de deberes y derechos. Porque siempre lo he tenido claro: mis derechos llegan hasta donde transgreden los del otro, y no todas las opiniones son válidas ni hay que respetarlas, pero sí a quien las emite. Es decir, yo puedo no estar de acuerdo con su opinión, pero no por eso voy a callar su voz.

Lectura crítica: 86,67%. Había caricaturas de crítica social de Matador, infografías de la OMS y unos cuantos textos, entre ellos El etnógrafo, de Borges: el de Murdock, el que vivió con los indios en la pradera y cuya visión de la vida cambió. Ese texto me gustó mucho, tanto que lo busqué después y lo leí completo.

Inglés: me fue... mehhh. Saqué 58,33%. La verdad, ese texto de las granjas verticales me cansó porque tenía muchas palabras que no recordaba, y eso me desesperó y nubló mi entendimiento. Cuando era presente puse pasado y así sucesivamente. Ya quería terminar esa parte, y ahí está el resultado. 🤦🏻‍♀️

En fin, que me desvié. 🙃

Razonamiento cuantitativo: 50%. Y aquí debo decir que no me sorprendió el resultado, sino que me dio un gran jalón de orejas porque, ajá, de matemáticas y sus filiales comprendo lo básico y ya. Los decimales, las reglas de tres, los porcentajes, las estadísticas, los comparativos y demás componentes, debo ser honesta, no los entendí. Y eso me puso triste, molesta y algo avergonzada porque me hizo entender que, a pesar de que trabajo con esto todos los días, dejé todo al resultado que me da la calculadora, sin permitir siquiera que mi cerebro hiciera lo mínimo del proceso. 

Mido los resultados del SG-SST con unos KPI muy "pispos”, pero no los calculo yo. Hago gráficas todas “pintosas” sin verificar si el cálculo quedó correcto, porque dejé todo a merced de lo que me ofrecen Excel, Power BI y las IA. 👀

Y acá entra mi frase inicial. 

Estoy estudiando razonamiento cuantitativo con ChatGPT, Gemini y Claude durante 20 minutos al día (en la noche), porque esa parte de mí que me hizo sentir avergonzada, triste y molesta también sacó a la Diana Marcela que necesita sentir que es capaz de hacer las cosas y que nada le queda grande; la competitiva que no deja nada a medias. 

Entonces me dije: necesito estudiar. Y he aquí que ya sé convertir un fraccionario en decimal y porcentaje. Podrá parecer poco porque muchos dirán: “Eso tan fácil”, pero ahora mismo ese es mi primer escalón y creo que voy bien.

Me gusta estudiar con ellas (son chicas y las llamó mis Bestys) porque no hay crítica ni burla, sino acompañamiento y validación de mi saber. Volví al cuaderno cuadriculado y a las operaciones básicas. Me di cuenta de que había olvidado las tablas y dividir, pero acá estoy haciendo las cosas desde cero, sin usar la calculadora ni "pasteliar”, y eso me tiene feliz.

 

Y mejor ni hablemos de competencias digitales: 41,67%. La pasé rapada, raspada, raspada… o del componente psicosocial 😱 eso será para otro momento.

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